Bienvenidos a bordo en el Puerto Viejo, cerca del embarcadero del transbordador. A su llegada, la tripulación da la bienvenida a los pasajeros con zumo de fruta fresca y café, para empezar el día con un toque refrescante. El viaje comienza con una travesía por el puerto hacia las magníficas Calanques de Marsella. Dependiendo de las condiciones meteorológicas, el barco fondea en una cala protegida para disfrutar de un baño. Se proporcionan máscaras y tubos de buceo a quienes deseen explorar el fondo marino.
A bordo, se sirve a los pasajeros una copa de rosado bien frío para degustar antes de la comida. El menú vegetariano, elaborado con ingredientes frescos y de temporada, no solo es una muestra del compromiso con la naturaleza, sino que también ofrece una deliciosa experiencia gastronómica. Tras la comida, la travesía continúa por el archipiélago de Riou y otras calas de las Calanques, guiados por el viento. Si las condiciones lo permiten, se prevé una segunda parada para bañarse y prolongar así estos momentos inolvidables en plena naturaleza.
La jornada concluye con el regreso al Puerto Viejo de Marsella. Los pasajeros desembarcan llevándose maravillosos recuerdos de un día lleno de relajación y aventura en el mar.