Disfruta de una inmersión total en la rica historia de Estambul, explorando algunos de sus monumentos y barrios más emblemáticos, desde la grandiosa mezquita de Solimán hasta los animados barrios de Balat y Fener.
Tu primera parada será la majestuosa mezquita de Solimán, la más grande de la ciudad, donde podrás disfrutar de unas vistas impresionantes del Cuerno de Oro y del Bósforo desde la terraza del jardín. A continuación, dirígete a la iglesia de San Jorge en Fener, sede del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla desde el siglo XVII y un importante centro espiritual para la Iglesia Ortodoxa Oriental. Después, pasea por las coloridas calles del barrio de Balat, donde las antiguas casas otomanas conviven con galerías de arte y tiendas de diseño. No te pierdas la iglesia búlgara de San Esteban, o «Iglesia de Hierro», una maravilla arquitectónica construida íntegramente con hierro fundido prefabricado.
Una visita a Estambul no estaría completa sin ver la iglesia de Chora (mezquita de Kariye), famosa por sus impresionantes mosaicos y frescos bizantinos que representan escenas de la vida de Cristo y la Virgen María. Esta joya escondida permite vislumbrar la grandeza artística y religiosa de la Constantinopla medieval.
Por último, pon fin a tu viaje con un recorrido panorámico en teleférico hasta la colina de Pierre Loti, donde podrás contemplar unas impresionantes vistas panorámicas de la ciudad mientras disfrutas de una taza de té o café turco, completando así una experiencia inolvidable en Estambul.