Si lo que busca es una excursión que combine cultura y playa, este viaje es perfecto. Empezarás dirigiéndote a la parte norte de Chipre, cruzarás el puesto de control y conocerás una parte de la isla en la que la vida cotidiana y la historia están una al lado de la otra. Todo es muy relajado y marca la pauta para el resto del día.
Una vez superado el control, se dirigirá a Varosha, antaño un animado centro turístico repleto de glamurosos hoteles, playas de arena y concurridos paseos marítimos. Con su guía a la cabeza, paseará por las calles abandonadas, pasando por edificios en ruinas, tiendas y casas congeladas en el tiempo desde 1974. Es uno de los lugares más famosos de Chipre y es fácil entender por qué una vez allí.
Después, se dirigirá a la playa de Salamina, junto a las antiguas ruinas de Salamina. Con vistas que se extienden a lo largo de la costa, es un lugar encantador para refrescarse con un baño, estirarse en una tumbona o simplemente disfrutar del mar. También recibirá un tentempié, ideal para reponer fuerzas mientras se relaja. Y si le apetece, también tendrá tiempo de visitar las ruinas antes de regresar.