Adéntrate en un misterio inspirado en el legado de Augusto y descubre una historia oculta a plena vista. Aunque en su día innumerables caminos conducían a Roma, la leyenda cuenta que el emperador trasladó en secreto sus posesiones más valiosas fuera de la ciudad para protegerlas. El destino elegido no fue una coincidencia: se convirtió en el escondite de las insignias imperiales, custodiadas mediante una serie de pistas en clave.
Según cuenta la historia, solo un guardián de confianza conocía la ubicación secreta. Para preservarla, se ocultó un mapa por toda la ciudad, incrustado en símbolos tallados en algunos de sus monumentos más antiguos. Se dice que, siglos después, estas marcas siguen siendo visibles para quienes saben dónde mirar, mimetizándose con el paisaje urbano cotidiano.
La aventura comienza con un mensaje anónimo que contiene la primera pista. Sigue el rastro, interpreta los símbolos ocultos y explora la ciudad desde una nueva perspectiva mientras se desarrolla la búsqueda de uno de los mayores tesoros perdidos de la historia. El reto es sencillo: descubre si las pistas pueden conducir al tesoro que Augusto dejó atrás.