Su viaje comienza con una visita a Rosellón, un pueblo francés por excelencia famoso por sus impresionantes acantilados de color ocre rojo y amarillo. Este insólito paisaje natural es un espectáculo para la vista. Los jueves, podrá deleitarse con un mercado provenzal al aire libre, una experiencia imprescindible en la Provenza.
A continuación, le llevaremos a Gordes, un pueblo encaramado en el Luberon, reconocido como uno de "los pueblos más bonitos de Francia". Conocido por su arquitectura de piedra seca y sus tradicionales "bories", Gordes ofrece un increíble mirador panorámico donde podrá capturar fotos memorables del pueblo. Su guía local se asegurará de que no pierda esta oportunidad.
La excursión continúa hacia Fontaine de Vaucluse, donde descubrirá el resurgimiento del río Sorgue. Su profundidad exacta sigue siendo un misterio que ha desconcertado a muchos espeleólogos a lo largo de los años. Sin embargo, una cosa es segura: desde el momento en que ponga un pie en Luberon, se enamorará de su encanto.